Un grave episodio de violencia urbana sacudió General Pico luego de que un abogado oriundo de Quemú Quemú fuera detenido, formalizado e investigado por amenazar de muerte con un arma de fuego a un conocido suyo que vive en nuestra ciudad. El conflicto se originó tras una escalada de discusiones durante el fin de semana, en las que el imputado acusaba a la víctima de haberle hackeado el teléfono celular.
Los detalles del caso fueron brindados por el fiscal interviniente, Juan Pellegrino, en declaraciones a Radio 5. El hecho se desencadenó al mediodía del lunes 10 de agosto, cuando la víctima se comunicó de urgencia con el CECOM desde la Comisaría Segunda para advertir que un hombre se había presentado en su domicilio en un automóvil Audi A4 de color negro, le había exhibido un arma de fuego y lo había amenazado de muerte.
Operativo cerrojo y secuestro del arma
Tras el alerta emitido por el centro de operaciones policiales, se montó un operativo de búsqueda que permitió interceptar el vehículo en la jurisdicción de la Comisaría Tercera, precisamente en las inmediaciones de la calle 116 y 7 o 7 Bis.
Los efectivos policiales procedieron a la demora del conductor y al secuestro preventivo del rodado. Con la autorización del juez de control, se llevó a cabo una requisa vehicular donde se incautó una pistola calibre 32, la cual coincidía plenamente con la descripción aportada por el denunciante, quien posteriormente formalizó la denuncia penal en sede policial.
Calificación legal y situación procesal
Al día siguiente de su aprehensión, el imputado fue trasladado a tribunales, donde prestó declaración de imputado bajo la intervención de la doctora Soledad Forte. Posteriormente, se llevó a cabo la audiencia de formalización presidida por la jueza de control María Jimena Cardoso.
Consultado sobre la tipificación del delito, el fiscal Pellegrino explicó los motivos jurídicos por los cuales no se le imputó portación ilegítima de arma de fuego:
"El arma, ante la constatación, no tenía municiones en el cargador, tampoco había municiones en el vehículo automotor, con lo cual, en principio, se descarta de plano la posibilidad de imputar una aportación... Cuando 1 trabaja sobre una imputación vinculada a una tenencia o una aportación, la pericia tiene que determinar que el arma tiene aptitud para el tiro. Si el arma no dispara, la figura es atípica porque técnicamente no es un arma de fuego".
Por este motivo, la causa quedó encuadrada bajo los delitos de amenazas agravadas y tenencia de arma de fuego. Pellegrino remarcó que el imputado, por su condición de abogado, "tiene un plus de conocimiento absolutamente por encima de la media que tiene cualquier ciudadano convencional" sobre las consecuencias de sus actos.
Libertad con restricciones
El Ministerio Público Fiscal solicitó la implementación de medidas sustitutivas de la prisión preventiva por el plazo de seis meses. Entre ellas, se destaca una prohibición estricta de acercamiento y contacto para preservar a la víctima, quien deberá declarar y someterse a otras medidas probatorias.
El fiscal justificó el pedido de libertad con restricciones señalando que se trata de una persona primaria —sin antecedentes condenatorios—, que no reside en General Pico sino a unos 50 kilómetros, y que al haberse secuestrado el arma de fuego, la principal evidencia ya se encuentra en poder del Estado, neutralizando riesgos de entorpecimiento de la investigación.